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3 trucos para acabar con la suciedad en esos rincones imposibles de casa

Una casa es un espacio para descansar, para conversar, para disfrutar… pero también es un lugar para poner a prueba nuestras dotes como limpiadores profesionales a lo Netipulit y otras empresas del sector. Pero francamente, eso no lo supera todo el mundo.

 

Hay rinconcitos y recovecos que parecen hechos a prueba de cualquier producto y por mucho que nos esforcemos no encontramos la forma de deshacernos de la suciedad de la correa de la persiana por ejemplo. ¿Te suena, verdad? Pues aquí van tres consejos que son dignos de los profesionales y que te van a ayudar a 1) sacarle brillo a esos rincones imposibles y, 2) sentarte en tu sofá con un aire de victoria que te hará sonreír.

 

 

Trucos para ser un/a ‘master’ de la limpieza

#1 La correa de las persianas puede volver a ser blanca

Blanca o del color que fuera originalmente, pero eso es posible. ¿Cómo tienes que limpiar estas superficies que parecen hechas a mala fe? Pues es tan sencillo como coger una esponja, humedecerla un poco y aplicarle lavavajillas. Y a frotar que son dos días. Pasa la esponja por toda la corre, de arriba abajo y por delante y por detrás y voilà ya tendrás una correa de persiana limpia como la patena. ¿Siguiente reto?

 

#2 Tuppers que no huelen a nada

Parece un imposible entre los imposibles, como que se vuelvan a separar las aguas del Mar Rojo… pero no, sí se puede. Tu aliado volverá a ser el lavavajillas. En este caso lo que tienes que hacer es aplicarlo sobre el tupper seco, igual que cuando lo lavas normalmente pero evitando el elemento acuoso. Así el lavavajillas es mucho más potente y puede deshacerse de restos de grasa y de todo olor. Después lo acabas lavando como de costumbre y ya tienes un tupper perfecto para el siguiente uso.

 

#3 Un filtro de fregadero que no acumula restos

Es una de las cosas que da más repelús cuando vamos a lavar algo: ver restos de comida por allí pululando. Y la verdad es que hay un truco tan fácil que probablemente lamentarás no haberlo conocido antes y habértelas visto con cachitos de macarrones resecos. La cosa va así: le aplicas un poco de aceite, y punto. De esta forma los restos de comida resbalan y no se adhieren, por lo que el filtro está limpio todo el tiempo. Eso sí, como que van a ir desfilando por allí agua y detergente, ve renovando la capa de aceite de tanto en tanto. Y un truco extra: cuando se te emboce, nada como como meter el filtro en bebida de Cola y dejar que actúe. Te sorprenderá lo bien que va.
Y hasta aquí las soluciones milagrosas para esos problemillas resistentes del hogar. ¿Tienes más trucos? El espacio de comentarios te espera. Y no olvides compartir este post en tus redes sociales para que más gente los conozca. Compañeros/as de piso, por ejemplo. 😉

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