índice glucémico nutrición

El papel del índice glucémico en nutrición

La tendencia a engordar sigue aumentando, y va acompañada de una serie de complicaciones sobre la salud, como hipertensión arterial, dislipidemias, patologías osteoarticulares degenerativas, diabetes mellitus de tipo 2…

Se cree que sólo para las personas activas físicamente, la nutrición deportiva es algo muy importante. Pero, en realidad, lo es para todos, puesto que la baja actividad lleva a sufrir todos estos problemas mencionados causados, en gran parte, por el sedentarismo.

Sobre el índice glucémico

Nuestro cerebro necesita tener siempre cierta cantidad de glucosa para funcionar de forma correcta. Por ello, es necesario que contemos con una regulación correcta de la glucosa. No todos los alimentos se digieren a la misma velocidad, por lo que podemos encontrar casos en los que el aumento de la glucemia sea muy pronunciado y, por lo tanto, también lo sea en la secreción insulínica restante. Por el contrario, algunos alimentos no llegan a elevar lo suficiente la glucemia ni la insulinemia, pese a que llevan hidratos de carbono en su composición.

El índice glucémico (IG) de un alimento mide la respuesta que se genera sobre la curva de la glucemia tras la ingestión de una porción que contuviera 50 gramos de hidratos de carbono. Ésta se compara con la producida por la ingestión de 50 gramos de hidratos de carbono en forma de glucosa o pan blanco a los que se les ha adjudicado el valor de 100 gramos.

Así, se ha llevado a cabo una tabla de IG para los distintos alimentos, por los que aquellos con menos fibra, menos grasa y proteínas cuentan con un índice mayor. Por ejemplo: donuts, miel, puré de patatas, pan blanco estilo “baguette”…

Los que tienen un índice más bajo son los que presentan mayor contenido en fibra, grasa y proteínas, como las legumbres o el pan de centeno.

Una alimentación ideal para por darle prioridad al consumo de alimentos con bajo IG, que, generalmente, son productos integrales, por encima de los que tienen un alto índice, que suelen ser productos refinados.

Ten en cuenta, también, que ingerir productos con un alto contenido en glucosa tiene un efecto falso de satisfacer nuestro hambre; parecen saciantes, pero nos hinchan y vuelven a hacernos sentir hambre en menos tiempo del que pensarías.

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